Últimamente me han pasado muchas cosas por la cabeza. Aparentemente esa chispa que enciende una neurona y que viaja de una en una formando ideas que corren a los dedos y de ellos a ésta pantalla, está un poco más activa en comparación con los últimos tiempos. Sin embargo, siempre que se piensa algo, siempre que hay una ilusión, invariablemente antes de emprender algo surgen algunas dudas.
Encuentro en éste blog un terreno árido, gastado, abandonado, curiosamente algo parecido a lo que le pasa a nuestras queridas escaleras, hoy llenas de escombro. La representación o la esencia del grupo del que toma el nombre, eso que se intentó al principio, no se lo puedo dar yo solo.
He ahí la disyuntiva entre qué tanto vale la pena recuperar este espacio o mudarse y en cualquiera de los dos casos, ¿alcanzarán las ideas? ¿seguirán las múltiples situaciones que me tienen pensando, tal y como están? ¿Tendré el tiempo y voluntad necesarias para hacer del blog un sitio decente y concurrido? digo, hacer algo que valga la pena, no perder el tiempo ni hacer que lo pierda quien tenga a bien a leer aquí.
Exploraba en los rincones de internet. Hay blogs de todo, incontables temas acaparan y hay redes y redes donde futboleros, fanáticas de la moda, gamers, cocineros, religiosos, bueno, hasta los pro-ana pro-mia y otras cosas que se encuentran muy lejos de mi entendimiento y me hacen voltear los ojos y preguntarme como el Buki "¿A dónde vamos a parar?" pero esa es harina de otro costal.
Por otro lado, los videoblogs, que vienen y van, están de moda, desaparecen, resurgen. Casi siempre alguien con su camarita que siente que es muy gracioso (y encima se siente guapo o guapa) y bueno, hablan y hablan de mil cosas. Algo parecido a lo que trato de hacer, sin perderme tanto y buscando algo más de contenido, pero más allá de eso, si, tengo que aceptar que el contenido de ego, puede ser similar.
No creo que "clavarme" en un solo tema sea mi camino y menos con lo mucho que me gusta divagar. Tampoco me voy a grabar diciendo sandez y media y esperando ser "gracioso". Ni modo, habrá que resignarse a no tener 274 "seguidores".
Sigo leyendo viejas entradas y es lo único que me dice que algo hay, al igual que en las escaleras, lo esencial permanece y creo que vale la pena intentar. Veremos que pensamientos deparan los próximos días. Por lo pronto los dejo, esperando señales.
