Así es y dada la magnitud del evento, el Sargento Pimienta ha decidido salir de su refugio en el planeta de los lisérgicos y traer a su banda para felicitarme.
Pero no sólo eso, la lechita Milky ha venido desde el celestial lugar en que habita y ha traído a todo su séquito para cantarme las mañanitas en fa mayor y con el xilófono con el que tocaron por primera vez “in a gadda da vida”


Milky y Miss Milky se lo están pasando
bomba en la celebración.
Mirad como bailan al compás de
"Birthday, i will like you to dance,
birthday, take your ch-ch-ch-chance,
birthday...DaAaAaAnce!!!!!!!"

Hasta los Fab 4 se alegran de ver que el quinto
integrante ya es mayorcito de edad y como
no pueden faltar a ninguna reunión, se dedi-
caron a decir que era su cumpleaños también.
"You say it's your birthday, It's my birthday too Yeah!!"
Y bueno, hablando de lo mismo, pero de otra cosa, el de hoy fue un cumpleaños, similar a la vida, una sinfonía agridulce.
Comenzó a las 12 am, mientras escuchaba, precisamente, Bittersweet Symphony. Luego las mañanitas, los abrazos y a dormir unas 4 horas y media. A las 5 de la mañana "desperté". Viajé a León, me paré frente a la explanada de la feria, entré al domo y por ahí de las 10 de la mañana hice el intento de despertar para presentar un examen sencillamente intratable, en especial por física, tanto que tuve que resolverlo al azar.
Salí y la cabeza me pesaba tanto que rebotó en el momento en que la recargué en la pared del baño. Cuando un amigo salió fuimos a comer una hamburguesa. Después de eso, sólo quiero recordar que regresé a mi casa.
Platiqué como una hora con una amiga por teléfono, recordamos a “la innombrable” lo que me puso irritable, pero de buena manera y luego comí.
Cuando miraba el partido de México contra Brasil y estaba a punto de caer dormido, llegaron unos amigos y me llevaron por un café y a pasear por Villas, cosa que por cierto me relaja bastante, regresé a mi casa a dormir. Mi regalo por parte de la selección, a nombre de Nery y Ramón, tuve que verlo por repetición. Pero bueno, así han sido mis cumpleaños, memorables e intrascendentes, ni buenos, ni malos, ni regulares. Aquel día cuando desperté para cumplir 7 años, también lo hice para descubrir que tenía sarampión. Y cuando cumplí 10 salió un arco iris doble (no soy gran fan, pero dobles, no se ven todos los días) mientras regresábamos de un buen día en la caldera. En fin, me queda simplemente agradecer a todos los q se acordaron, y a cualquier persona que haya compartido cualquier segundo de estos 18 años que hoy comienzan. Por cierto, hoy granizó.

