Cuando uno existe... se acuerda...
Cuando uno respira... nos acordamos de Lilia.
Cuando uno llora... nos acordamos de Rosario.
Cuando uno ríe... nos acordamos de Alfredo.
Cuando uno besa... nos acordamos de ellos.
Cuando uno se queja.... nos acordamos de Carlos.
Cuando uno bromea... nos acordamos de Angel.
Cuando uno piensa... nos acordamos de Edwin.
Cuando uno no piensa... nos acordamos de Luis Armando.
Cuando uno lucha... nos acordamos de Rodrigo.
Cuando uno camina... nos acordamos de David.
Cuando uno sueña... nos acordamos de Stephan.
Cuando uno desea... nos acordamos de Daniel.
Cuando uno aspira... nos acordamos de Eduardo.
Cuando uno cumple... nos acordamos de Alondra.
Cuando uno disfruta... nos acordamos de Víctor.
Cuando uno enseña... nos acordamos de José Eduardo.
Cuando uno susurra... nos acordamos de Alejandro.
Cuando uno busca... nos acordamos de Héctor.
Cuando uno extravía... nos acordamos de Mauricio.
Cuando uno juega... nos acordamos de Iván.
Cuando uno escribe... nos acordamos de Abraham.
Cuando uno grita... nos acordamos de Karla.
Cuando uno rumora... nos acordamos de Elisa.
Cuando uno supera... nos acordamos de Álvaro.
Cuando uno puede... nos acordamos de Valeria.
Cuando uno vive... se acuerda de todos, porque todos nos volvimos la vida.
Y ya lo dijo Miguel Bosé:
"Si tu no vuelves, mi voluntad se hará pequeña".
"Si tu no vuelves, no habrá esperanza ni habrá nada".
"Si tu no vuelves, caminaré, escucharé... sin ti".
"Si tu no vuelves, se secarán todos los mares, no habrá desiertos ni habrá nada".
..................Si ustedes no vuelven, algún día pasará indistinta la notica suya y mía.............
..................Si su ausencia me deja en silencio, lo combatiré, hablándole de ustedes............
..................Cuando la distancia se vuelva irremediable, el olvido indiscutible,
y la amistad incierta, estaré ahí.
Y si un día, así sin más, la vida se olvida de nosotros, dejaré de quejarme, permitiré olvidar, toleraré perder, sentiré morir y rogaré....porque la tierra se mantenga serena.