Hoy llegué a varios puntos terminantes en mi línea de pensamiento, que resumo en estas ideas:
Creo tonto pensar que lo opuesto al amor es el odio, es imposible que lo opuesto a un sentimiento sea otro sentimiento; la verdadera contraparte del amor es la indiferencia.
En lo referente al amor, me es gratificante entender que no es una emoción humana. El amor es una energía y una emoción excesivamente elevada para los humanos, precisamente por eso no podemos controlar de quién nos enamoramos, el amor une los lazos humanos a discreción.
Y esa supraordinación es la que evita que los humanos arruinemos el amor, alterando su orden con nuestra codicia.
Por último, la grandeza de las personas, no tiene nada que ver con lo que puedan hacer, con lo que les guste hacer, o con qué tan bien lo hagan, la grandeza es un imposible para un individuo solo.
La grandeza de un individuo se mide en la capacidad que tenga para hacer crecer a todos los que le rodean.
1 comentario:
me parece espeluznantemente cierta tu reflexion
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