¿Quién no ha estado aquí? la respuesta, sin temor a equivocarme es nadie.
Nuevamente ubicando, el plano temporal es el mismo que el de "Espasmos #2 La Guardia". Para entender mejor ambos, les recomiendo lean primero "Espasmos #1 El Punto final de los finales."
La cuestión es que este texto no es actual, es del 2011 y lo tenía guardado. Espero lo disfruten.
No me queda más duda de que lo que decía Ortega y Gasset es
cierto. El amor es un estado de imbecilidad transitoria. Y es que si no fuera
así, yo ya la habría dejado y con mucha razón, ella también a mí. Sería lo más
inteligente y sin embargo hay algo que
se contrapone al más elemental principio de lógica: si ella me quiere y yo la
quiero ¿por qué ha de ser tan difícil estar juntos?*
Y es donde, para acomodar hacia la lógica, precisamente
aparece una tenebrosa pregunta que sin embargo, para nada satisface los
cuestionamientos y que sin duda rechazaría: ¿sería posible no quererla? ¿O que
ella no me quisiera a mí? algo menos descabellado de pensar, considerando que
no puedo leer su mente.
Y vuelve a ser paradójico,
porque de no quererla, se terminaría la imbecilidad transitoria y ya la hubiera
dejado. Y viceversa.
No pasa ni una ni otra. Estoy en el limbo y me
la estoy pasando muy mal.
*Dos años después tengo varias respuestas muy buenas a esa pregunta, pero eso es harina de otro costal.
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